domingo, 18 de marzo de 2018

Ojalá algún día logremos entendernos

Siempre supe que lo eras. O que creías serlo. Podía verlo, escucharlo. Sabía que estaba ahí. Pero créeme que no podía sentirlo.
Y no sé si en verdad existe algún culpable de este hecho. Ni siquiera sé si me gustaría meter a la culpa en esto, porque sé que es un tema complicado. Incluso para vos. O eso espero.

Quise ser. Aprendí a prestarte atención. Pensé que así era como tenía que ser. Y pensé así por mucho tiempo.
Las hojas no se levantan, el patio sigue sucio. La escalera con hielo, en mi habitación habitó un tornado.
Por mucho tiempo.

No trato de decirte que yo tengo razón. Solo quiero que puedas ver que así lo viví. Seguramente nuestra realidad fue muy distinta a lo que pensábamos de cada uno.
Finalicé etapas, y seguí el camino. El camino que vos me planteaste, y que vos creías que era el indicado.
Sin embargo, al parecer no fue suficiente, al parecer siempre estuve encerrado en una cápsula sin poder conocer cómo es afuera. Eso es lo que vos proyectas, no lo que yo viví.

Trato de ponerme en tu lugar lo que más puedo, lo que más me permite todo lo que aprendí. No te miento cuando digo que en cierta parte, te entiendo. Pero lo que no entiendo, es porque tuvo que ser así conmigo. Yo no lo elegí. No lo tuve como opción, me crié así. No me diste la opción de aprender con vos, directamente me arrojaste al mundo y que yo tratara de entenderlo como pudiera. Aprendí por lo que sentí, viví, observé y por todas las veces que me equivoque por no saber. Porque nunca me lo enseñaste. No sé si quisiste que fuera así. Creo saber que te motivaste. Sé que muchas veces hiciste tus cosas.
No tengo libertades para hablar con vos, y nunca te abrís. No sé qué pensás, cuales son tus gustos, ni porqué somos tan distintos. Porque sé que somos muy parecidos, pero por otro lado nunca supe qué te volvió un ser tan helado. Yo, sé porque me volví así y quisiera poder contártelo en algún momento. Quién sabe, quizá sí tengamos eso en común. O tal vez la razón soy yo. Sea lo que sea, a veces no me deja dormir cuando me acuesto en mi cama.

Ojalá trates de entender que mi alrededor me moldeó y yo traté. Traté de entenderlo de la mejor forma que pude, con las pocas herramientas que tuve. Aunque todavía hay cosas que no entiendo, soy así por esa razón.
Me equivoco, es cierto. La culpa me persigue, pero no quiero que me alcance. Sé que para vos es una salida fácil, y que ahorra muchas cuestiones, que dejaré para otra ocasión. Pero yo trato de explayarme con lo que viví a tu lado para encontrar una solución.
No creo en el "es mejor tenerlo a que no lo hayas conocido". Sé que está, pero no lo siento. No sé cuál será la vivencia de la persona que utiliza esos dichos, pero todos conocemos el dolor desde su propia carne.

Así que, te agradezco por lo que me enseñaste, no intento parecer alguien que exigió mucho, porque no fue así. No sos una mala persona, hay muchas cosas que recalco de como sos, que me gustan y a veces me sorprenden mucho. Pero no quiero ser como vos. No soy como vos.
Te quiero mucho, papá.
Y por eso, ojalá algún día logremos entendernos.

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